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UNP No.59
Título : Hortalizas renovadas
Autor : Luis Carlos Aljure
Sección: Agro
Fecha : Junio 20 de 2004

 

Hortalizas renovadas

Luis Carlos Aljure*

Hasta hace pocos años los cultivadores de hortalizas en Colombia dependían exclusivamente de semillas importadas de Estados Unidos, Europa y Japón, insumos que siempre han resultado costosos, además de no estar adaptados a las condiciones climáticas y a las enfermedades del trópico. Con este problema en la mira, un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira, bajo la dirección del profesor Franco Alirio Vallejo, viene trabajando desde 1985 en el mejoramiento genético de cinco variedades de hortalizas (tomate, pimentón, ahuyama, habichuela y cilantro), de las que ya ha presentado siete semillas adaptadas a las condiciones colombianas, que se están cultivando con éxito en diversas regiones del país.

Este grupo de mejoramiento genético y producción de semillas se dio a la tarea de reunir el mayor número posible de variedades de las cinco hortalizas mencionadas, que fueron recolectadas en Colombia y en otros países de América Latina como Brasil, Perú, Venezuela, Ecuador y Puerto Rico. A partir de ellas los científicos iniciaron sus experimentaciones en el laboratorio con el fin de obtener, mediante la hibridación sexual, un nuevo producto que agrupara las virtudes de unas y otras.

El mejoramiento genético incorporado a las variedades obtenidas deriva en un beneficio económico para los agricultores porque así tienen acceso a semillas más baratas que requieren menos agrotóxicos y dan cosechas más tempranas. "Nuestras semillas de tomate, comparadas con las variedades importadas, les reducen costos de producción a los agricultores de más o menos cinco millones de pesos por hectárea", afirma el profesor Vallejo.

Hasta hace poco los científicos de la sede Palmira habían trabajado exclusivamente con la mezcla de genes dentro de especies iguales, pero recientemente incursionaron en el polémico terreno de los transgénicos, que rompe la barrera de las especies y permite combinar, por ejemplo, la genética de un animal con la de un vegetal. Es así como el grupo posee en el laboratorio una planta de tomate en proceso de evaluación, que ha sido transformada genéticamente con una bacteria presente en el suelo, la Bacillus Thuringiensis, que ha probado ser muy efectiva como insecticida. El profesor Vallejo sostiene que el debate sobre los beneficios o perjuicios de la transgénesis se debe dar de manera razonable dentro de un ámbito científico, pero a su juicio, "es una herramienta de la que dispone la humanidad para resolver problemas que no son susceptibles de solucionarse por vías convencionales". De momento, los investigadores le apuestan a tener lista la variedad de tomate transgénico para el día en que la legislación colombiana permita su cultivo en los campos.

*Periodista. Texto adaptado del programa Radio de Acción, transmitido por la 98.5 fm UN Radio