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UNP No.70
Título : Los festivales de la mirada
Autor : Jairo E. Cruz Silva
Sección: Cine
Fecha : Febrero 6 de 2005
Los festivales de la mirada

Cannes, San Sebastián, Huesca y Cartagena, son algunos de los destinos cinematográficos más apetecidos por los cinéfilos de todo el mundo. ¿Qué se vio en sus festivales el año pasado? El documental y el cine histórico han recobrado nuevas fuerzas.

Diarios de motocicleta, la película del brasileño Walter Salles, evidenció el interés de los europeos por los hitos históricos latinoamericanos.

Jairo E. Cruz Silva*

Desde Cartagena hasta San Sebastián, con escalas en la Mostra de Valencia, Locarno y Cinema Jove, el cine de los festivales dejó entrever un renovado interés por el género documental, así como la fascinación por las películas basadas en hechos históricos. Una constante de 2004 que permitió reflexionar sobre la naturaleza de las inquietudes que genera el cine en estos encuentros.

Películas como La muerte de Nadie-Enigma de Heinz Chez, en la Mostra de Valencia, del director Joan Dolz, que registra la última condena a muerte del periodo de Francisco Franco, por la vía del "garrote vil", señalan el carácter inquisitivo que puede alcanzar el documental en su labor de reconstrucción del pasado, pues el caso que trata la película duró 30 años sin que se conociese quién era el muerto. Ahora, aquellos que vieron el documental ya lo saben.

Del mismo certamen, cabe destacar el interesante trabajo del director madrileño, Jesús Mora, Operación Algeciras, que muestra una trama policíaca, tejida en plena Guerra de las Malvinas, cuando un comando secreto de la marina argentina quiso atentar contra la Base Británica de Gibraltar. La narración es hecha por sus protagonistas.

De otra parte, el vasco Julio Medem obtuvo gran aceptación en San Sebastián y Cartagena de Indias por La pelota vasca, un polémico documental donde entrevista a diferentes personalidades de la vida académica y política de España sobre la situación del país vasco. Cabe resaltar los excelentes materiales de archivo y de imagen. En esta línea también se encuentra el interesante documental Hay motivo, donde 33 directores españoles, en trabajos de 3 a 5 minutos, hacen un panorama de la situación actual en España.

Estos ejemplos, entre otros, muestran la buena salud del documental, que en el Festival de Cannes llegó a su cenit con la palma de oro que se llevó Fahrenheit 9/11, del norteamericano ichael Moore; un filme directo, sostenido por una rigurosa investigación, que sin embargo no ha estado exento de críticas, como la formulada por el documentalista francés Nicholas Philibert: "Estoy de acuerdo en denunciar las menti-ras de Bush, pero deploro que para ello se utilicen los mismos métodos que el filme supuestamente denuncia; creo que nunca está bien ridiculizar al enemigo".

América Latina en cinta

No solo de Europa vive el cine. Por esta razón, la atención de algunos documentalistas se trasladó al nuevo continente para representar con sus pesquisas hechos de la vida política de estos países. Allende, de Patricio Guzmán, por ejemplo, mostró la semblanza de un hombre que alcanzó la presidencia de Chile por la vía democrática, pero la perdió por las fuerzas conspirativas, internas y externas que actuaron en su contra. En Cannes fue bien recibida.

Otro líder del hemisferio, fuente inagotable de historias fue Fidel Castro. En Looking for Fidel, documental presentado en el Festival de San Sebastián, su director, Oliver Stone, aborda temas que no había tocado en Comandante, como las ejecuciones de jóvenes, encarcelamiento a intelectuales, presos políticos y las relaciones del líder cubano con el gobierno de George Bush.

El tema político y las veleidades del poder ocuparon una franja importante del trabajo de los directores y guionistas de este género que, como afirma Nichols Bill en Cuestiones y conceptos del documental, "plantea una amplia gama de cuestiones historiográficas, legales, filosóficas, éticas y estéticas, las cuestiones del estilo se alteran y evolucionan, se transforman y se adaptan a las condiciones sociales cambiantes".

Historias de la historia

De igual forma, acontecimientos históricos recientes también estuvieron en la mira de realizadores y comités de selección, con películas como la italiana Private, de Saverio Constanzo, que refleja la situación del conflicto palestino-israelí, que lo hizo merecedor del Pardo de oro en Locarno. Así mismo, Turtles can fly, cinta de Bahman Godabi, que retrata el drama de los kurdos en la frontera Irán/Irak, días antes de la invasión por las tropas estadounidenses, y que resultó ganadora en San Sebastián. Y para no olvidar, OMAGH, de Peter Travis, basada en la masacre acaecida en la ciudad irlandesa del mismo nombre, producto de una bomba detonada por el Ira Auténtico. Calurosa acogida para ella en el mismo festival.

Ante estas temáticas, cabe la pregunta por los criterios de selección de las muestras. Si bien el interés es cinematográfico, ¿persiste el ánimo de los festivales por proyectar cintas con calidad, que sean capaces de tomarle el pulso emocional a la actualidad mundial? Los espectadores tienen la respuesta.

Afiche promocional de La sombra del caminante, del joven director cesarense Ciro Guerra, ganadora de la sección "en construcción" del festival de San Sebastián.

De nuevo en América Latina, películas como Diarios de motocicleta, del brasileño Walter Salles, selección oficial en Cannes, o Punto y raya, círculo precolombino en el Festival de Bogotá a la directora venezolana, Elia K. Scheneider, refrendan el interés de los certámenes por los hitos históricos y el desarrollo de los conflictos en el continente americano. No se puede eludir la cuestión familiar que en filmes como Or, de la israelí Karen Yedaya, cámara de oro en Cannes, impacta por su crudeza en el tratamiento de las relaciones entre una adolescente y su madre prostituta.

Finalmente, el cine colombiano tuvo una buena recepción en algunos de estos certámenes. En Cartagena, merecido el reconocimiento para el excelente documen-tal Del Palenque de San Basilio, del realizador Erwin Goggel; los premios para María llena eres de gracia; del director Joshua Marston, la polémica de Hábitos sucios, de Carlos Palau, y Malamor de Jorge Echeverri.

De la producción local viajaron al Festival de San Sebastián, en España, las películas Sumas y restas, del director Víctor Gaviria, interesante retrato de la época dorada del narcotráfico. Así mismo, La sombra del caminante, del joven cineasta Ciro Guerra, en la sección de nuevos realizadores, con una importante acogida de la crítica. Ambas películas se estrenarán este semestre. Por último, el circulo precolombino de oro para el Rey y el estreno de Colombianos cuestión de fe en el Festival de Bogotá, marcaron el final de año.

Sin duda, los festivales se convierten en una excelente vitrina para filmografías de todo el mundo, y el espacio ideal para conocer las tendencias y las nuevas propuestas, que no se encuentran en los circuitos convencionales, ¡todo un deleite!

* Sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Magíster en Comunicación Audiovisual, Universidad Autónoma de Barcelona; curador de la Muestra Europea y de coproducciones del Festival de Cine de Bogotá.