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UNP No. 87
Título : Ecuaciones contra la impunidad
Autor : Yino Castellanos Camacho
Sección: Ciencia
Fecha : Febrero 6 de 2006
Todas las variables físicas calculadas por los peritos son extraídas de la evidencia presentada en el expediente de la policía judicial.
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Ecuaciones contra la impunidad

Profesionales de las ciencias físicas de la UN contribuyen a resolver los más variados casos de accidentalidad vial basados en la aplicación de las leyes de esta área del conocimiento y en la experiencia que deja su labor de peritazgo.

Yino Castellanos Camacho
Unimedios

Un nuevo accidente de tránsito enluta a los miembros de una familia colombiana. Dos muertos que se suman a los 94 que dejó la pasada temporada de fin de año. Dotados de una cinta métrica, cámaras fotográficas, papel y lápiz, la policía judicial y los oficiales adscritos al CTI proceden al levantamiento de la información para esclarecer la manera como se dio el choque. Cada detalle es de suma importancia para los peritos que reconstruirán la situación y de esta forma ayudarán a resolver el caso criminal. Sin embargo, la compilación de datos puede no ser suficiente para llevar a cabo un proceso judicial, es necesaria entonces la precisión que brindan los cálculos matemáticos.

En consecuencia, personas con destreza en las ciencias físicas reciben el expediente, y aplicando sus conocimientos en áreas como la dinámica -que responde a la pregunta de por qué se mueven los cuerpos- o la cinemática -la descripción del movimiento- precisan valores referentes a la rapidez del automotor, que relacionan con magnitudes como la fuerza y la aceleración, además de las variables como el estado del tiempo y del asfalto, abolladuras, y posición final de los autos, entre otras, para así generar un modelo matemático que sirva de respaldo científico a fiscales y jueces.

Incluso es posible determinar, además de la velocidad del auto, la secuencia del accidente y las trayectorias de vehículos y peatones. En suma, se trata de establecer los criterios para que jueces y fiscales determinen los grados de responsabilidad en un accidente. Labores de peritazgo que la imaginación popular endilga a sofisticados detectives de pipa y gabardina son complementadas por profesionales de la física que están mucho más cerca de Newton que de Sherlock Holmes.

Hace al menos 20 años, la Universidad Nacional a través de su Departamento de Física le presta al Estado colombiano y, más recientemente a particulares, servicios de Física Forense como ha sido llamada esta rama del saber. El profesor Plinio Teherán, uno de sus impulsores, destaca la importancia de esta labor en la que al menos 60 colegas resolvieron en los últimos cinco años unos 300 casos de accidentes que involucraron víctimas fatales. Según el docente, desde la academia se busca fortalecer la línea de investigación en peritazgo en accidentes de tránsito, para que sirva también como opción laboral para los físicos recién egresados.

Es seguro que trabajo no les va a faltar, pues la accidentalidad vial en Colombia asciende a cerca de 5.000 muertes y 50.000 lesionados anuales. Por esta razón, y con el ánimo de fortalecer el sistema judicial, es imprescindible afinar herramientas periciales; como el croquis o informe de tránsito, que se constituye en la reconstrucción visual de la escena del siniestro. Una vez levantada y compilada la evidencia que incluye huellas de frenado, testimonios, punto de impacto y cualquier detalle que la autoridad considere pertinente incluir en el expediente, un fiscal puede solicitar el concepto del perito físico.

En un alto porcentaje los accidentes de tránsito se deben a errores humanos que la aplicación de nuevos instrumentos como el TDA contribuirá a esclarecer.

La resolución de un caso toma en promedio 30 horas hábiles. "Aunque si la evidencia es escasa y no es de buena calidad, puede llevar hasta dos meses", advierte el profesor Ovidio Almanza, otro de los integrantes del Grupo de Física Aplicada (GFA) de la Universidad Nacional. Es de anotar que ante el problema de información incompleta, el experto en ocasiones se ve obligado a recurrir a casos similares registrados en la bibliografía especializada para hacer la comparación, o a reconstruir de la manera más fidedigna el accidente para modelarlo matemáticamente.

Además, con los avances tecnológicos es necesario incrementar los conocimientos de los físicos dedicados a esta área, así lo señala el profesor Almanza cuando recuerda que con el sistema de frenado tradicional era suficiente la aplicación de algunos principios de conservación (de momentum, energía, entre otros) y leyes de la física. Ahora , para dar un ejemplo, con los frenos ABS que no dejan huella de frenado relevante, es indispensable agregar conocimientos de mecánica automotriz, resistencia de materiales y herramientas computacionales.

Una visión compleja

Los desarrollos más recientes en Física Forense han llevado a los profesionales del grupo GFA, dirigidos por el profesor Miguel Ardila, a definir un perfil de experto con una gran capacidad en la sustentación física y teórica que responda a las necesidades exigidas por el nuevo sistema penal acusatorio.

"Antes, con rendir un informe era suficiente, ahora se requiere sustentar las conclusiones de nuestro trabajo en una audiencia oral pública", comenta el profesor Teherán, por tanto es necesario mejorar la capacidad de argumentación oral de los físicos. En esta vía el grupo prepara la realización de diplomados que tengan en cuenta la nueva realidad del sistema judicial colombiano.

Así mismo, con la presentación del proyecto Testigo Digital Automotriz (TDA), que se desarrolla conjuntamente con ingenieros, se busca, mediante el uso de dispositivos de estado sólido, disminuir la impunidad en las vías del país y fortalecer la física forense. El TDA es un dispositivo que permite registrar toda la información en el momento de una colisión con precisión de una diez milésima de segundo, similar a las cajas negras de los aviones.

Si bien este proyecto está pensado a mediano plazo, la aplicación de sofisticados programas de computación para la modelación de los casos, así como la experticia que los peritos acumulan con su trabajo, servirán mientras se ajustan las demás piezas. Es un hecho que a pesar de la mejora en los tiempos de sentencia (antes podían pasar años entre el accidente y el dictamen de un juez, ahora el promedio es de 8 meses) la ayuda del TDA facilitaría conservar la integridad de los datos y acelerar la resolución de los casos.

De esta manera la Universidad Nacional cumple con su obligación de auxiliar al Estado cuando las instituciones como Medicina Legal ven desbordadas su capacidad. Queda claro que esta es la primera instancia para resolver casos que exigen las competencias de físicos forenses. Sin embargo, el Grupo de Física Aplicada continúa elaborando proyectos encaminados a dotar al sistema penal acusatorio con profesionales idóneos cuando éste lo requiera.