FOTO

Con más de 800 asistentes se realizó el Jalla Colombia 2006 en Bogotá.

Foto: Ricardo González Ángulo / Unimedios

 

 

Jalla 2006: Un encuentro con la literatura, el mito, lo indígena y los estudios culturales

Un grupo de intelectuales de América Latina, Europa y Estados Unidos convocado por las universidades de los Andes, Nacional y Javeriana se reunió en Bogotá para discutir el rumbo que ha tomado la crítica literaria y para hacer una revisión a las culturas de la oralidad en relación con la imagen; un regreso a la literatura popular e indígena; un análisis de la memoria cultural y el canon literario, y una mirada a la desigualdad escritural de los sexos y la producción novelística de las mujeres.

Lida Marcela Pedraza Quinche,
Magistra en Literatura, Universidad Javeriana,
Ponente Jalla 2006

Ante la necesidad de reflexionar sobre los procesos de producción literaria y su recepción en América Latina, las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana nacieron en 1992 en un coloquio sobre el poeta peruano César Vallejo, organizado en Lima por Jorge Cornejo Polar. Los intelectuales andinos sintieron la necesidad de establecer un mirador desde el cual pensar la literatura y la cultura latinoamericana. Más que una plataforma geográfica, los gestores consideraron que ante las limitaciones para promover una industria editorial que pudiera llegar a la geografía latinoamericana se hacía indispensable crear un foro itinerante por las siete repúblicas andinas.

El primer Jalla se realizó en La Paz, Bolivia, en 1993. A este le siguieron el de Tucumán, Argentina, 1995; Quito, Ecuador, 1997; Cusco, Perú, 1999; Santiago, Chile, 2001; Lima, Perú, 2004, y Bogotá, 2006. El comité organizador del Jalla 2006 estuvo conformado por Carolina Alzate, Universidad de los Andes; Sarah de Mojica, Universidad Javeriana, y Jorge Rojas, de la Universidad Nacional de Colombia.

Las plenarias de Jalla 2006

En la conferencia inaugural “Mito y gesto: Un relato de don José García”, el profesor e investigador de la Universidad Nacional de Colombia, Fernando Urbina Rangel, miembro de la Asociación Colombiana pro Enseñanza de la Ciencia –Bubaina– dio a conocer el relato del abuelo don José García, uno de los más grandes sabedores de la Nación Muinane –Amazonía colombo-peruana–. Habló de la importancia de que los abuelos cuenten sus historias, de las malokas como útero donde el hombre se socializa y se hace humano, de cómo en las tradiciones indígenas la hoja de coca representa la lengua del hombre, es decir, que la coca está en función de la palabra.

La disertación de Rangel impactó a los asistentes no sólo por el relato, sino por la fuerza de sus frases, con las que se dio inicio a una multiplicidad de temáticas en torno a la literatura. Rangel manifestó: “Las palabras uno las debe guardar para sacarlas en el momento oportuno, sobre todo para no olvidar ciertas realidades”. Y concluyó: “Cuidar el mundo con palabras que nazcan de silencios reflexivos, profundos, no que encubran”.

Otra sesión plenaria, que se caracterizó por el apropiado manejo retórico del discurso fue la de “Narrativas estalladas: Entre oralidades y visualidades hegemónicas”, del investigador Jesús Martín Barbero. Él habló de la primacía que se le otorga en esta sociedad y en estas culturas a la letra, en detrimento de la oralidad y de la cultura de la imagen. Manifestó que llegó la hora de romper la barrera entre la escritura y la imagen. Para él, “por más escandaloso que nos suene, es un hecho insoslayable que las mayorías en América Latina se están incorporando a, y apropiándose de, la modernidad sin dejar su cultura oral. Esto es, no de la mano del libro, sino desde los géneros y las narrativas, los lenguajes y los saberes de la industria y la experiencia audiovisual”.

Para él, la oralidad hoy vive en el mundo urbano popular y en tres diferentes “narrativas de identidad”. La primera, la de los cuentos de miedo y de violencia que desde el campo se han desplazado a la ciudad. Es el caso, por ejemplo, de la autobiografía de millones de desplazados, pero también las del refrán, el chisme y el chiste. La segunda, la de los relatos de la radio, el cine y la televisión. Y la tercera, la de la música popular, que en el caso colombiano va desde el vallenato y la salsa hasta el rap y el rock.

Por su parte, en la conferencia “De la diferencia a la transformación. ¿Cómo cambiar las lógicas culturales sin morir en el intento?”, Mary Louise Pratt, de New York University, revisó, desde Lampérica, de Diamela Eltit, Chile; La otra, de Gabriela Mistral, y Bajo los pies de Jesús, de Helena María Viramontes, Estados Unidos, el proceso de autorrealización de un sujeto femenino. Para esta profesora canadiense existen muy pocos bildung roman femeninos, ya que esta categoría literaria, de origen alemán, cuenta cómo se desarrolló la ciudadanía solo a partir del sexo masculino.

Con respecto a su conferencia, Pratt agregó: “Con la revolución francesa se abrió la posibilidad de una ciudadanía a base de ambos sexos y hubo un debate. El resultado fue que la modernidad se desarrolló desde una desigualdad escritural de los sexos y ese es el sistema de género moderno. Entonces mi propuesta analiza cómo en la producción novelística intelectual de las mujeres se ha ido diagnosticando que la modernidad las excluyó de sus promesas”.

El profesor Nelson Osorio, de la Universidad Santiago de Chile, planteó en su conferencia “Estudios latinoamericanos y nueva dependencia cultural (Apuntes para una discusión)” que en los últimos años se ha visto la necesidad de latinoamericanizar los estudios literarios. En su ponencia reiteró: “He insistido en la urgente necesidad de estudiar, conocer y dar a aquellos aspectos de nuestra cultura que son más propios, identificadores y auténticos (aunque marginados a veces del menú oficial de la Academia) como en la necesidad de fortalecer y desarrollar una perspectiva latinoamericana para el estudio de nuestra propia cultura”.

El profesor Carlos Rincón, de Freie Universitat Berlin, centró su disertación “Memoria cultural y el canon” en la necesidad de considerar que no se puede reducir la problemática de la memoria a las políticas del recuerdo. Para él, en los últimos veinte años en América Latina se ha hecho indispensable entrar a estudiar las diferencias entre memoria cultural y comunicacional de las etnias y los pueblos.

Otras temáticas

Si bien las conferencias mostraron un alto nivel, otra de las más valiosas cualidades de Jalla 2006 fue la lectura de ponencias que abordaron diversidad de corrientes e intereses. En las ciento treinta mesas con las que contó el evento tuvo un eco muy grande la literatura de los siglos XIX y XX, los estudios sobre lo indígena, la escritura de mujeres intelectuales de la primera mitad del siglo XX, la historia de la literatura colombiana, los testimonios, identidades y relatos de las mujeres colombianas, la literatura y los exilios, las ciudades, el narcotráfico y las ficciones detectivescas, la poesía y la estética, los estudios de género, los sujetos migrantes en la literatura colombiana contemporánea, el papel de la creación en el campo de la literatura, el inútil combate entre la historia y la novela, las modernidades, las modernizaciones y las estéticas urbanas y la literatura comparada en América Latina.

Los asistentes destacaron la adecuada organización y logística, y que fue uno de los Jallas más masivos de la historia. A este respecto, Raúl Bueno, de Dartmouth College, comentó: “Desde mi mirador, Jalla 2006 contó con la infraestructura necesaria. Las cosas llegaron a tiempo, se dieron en su lugar, con propiedad, no hubo fallos técnicos, no hubo asuntos que no se hayan implementado en su debido momento. Este Jalla es uno de los más importantes”.

El chileno Mauricio Ostria aseguró: “El espíritu de Jalla se ha mantenido con una convivencia extraordinaria de toda la gente. Una de las cosas positivas fue la recuperación de una tradición que teníamos, los talleres, que es una especie de democratización del diálogo, pues no todos se atreven a hacer preguntas en las mesas y aquí de lo que se trata es de que todos participen.

Visitar

Visitar

Videoespecial

 

Publicación de la Unidad de Medios de Comunicación -Unimedios- de la Universidad Nacional de Colombia.

PBX.: (1) 316 5000 ext. 18108 - 18106 Fax: (1) 316 5232 • Correo electrónico: un_periodico@unal.edu.co
Universidad Nacional de Colombia
Carrera 45 N° 26-85 - Edificio Uriel Gutiérrez
Bogotá D.C. - Colombia
Gobierno en LíneaAgencia de Noticias UN
PBX: 3165000
webmaster@unal.edu.co

Aviso Legal - Copyright