El crecimiento económico está asociado al crecimiento de la industria.

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Apuntes sobre la relación entre industralización y crecimiento en Colombia

Siguiendo las leyes de Kaldor y Vernont es posible rastrear los beneficios que le procura al crecimiento económico el impulso a su sector industrial. Aparte de las conclusiones del estudio del profesor Moreno Rivas.

Álvaro Martín Moreno Rivas,
Profesor de economía de la Universidad Nacional

Algunos estudios recientes de historia económica comparativa muestran que la etiqueta de leyenda negra asociada a la ISI (Industrialización por Sustitución de Importaciones) corresponde más a la experiencia de la industrialización de los países desarrollados de lo que comúnmente se cree.

Así, las acciones para promover el desarrollo de la manufactura contemplaron desde la promoción de las industrias nacientes, los subsidios a las exportaciones, la violación de los derechos de propiedad de las patentes y de autor hasta el espionaje industrial y la prohibición de la emigración del capital humano.

Sin embargo, cuando estos países (los industrializados) alcanzaron los niveles envidiables del alto desarrollo, sus gobiernos empezaron a defender el libre mercado, a desmontar parte de la protección a las industrias nacionales, a promover el respeto a los derechos de propiedad intelectual y las marcas registradas. De esta manera, la ISI, lejos de ser una estrategia ineficiente e inadecuada, de acuerdo al eslogan de la ideología del libre mercado, “se trata más bien de una escalera que se necesitó y usó activamente en la mayoría de los países para subir hasta la cima, y que se “pateó” rápidamente cuado ya era inútil, como observó List.

Desde este punto de vista, y sea cual sea la intención, los países desarrollados que están tratando de impedir que los países en desarrollo practiquen el fomento de la industria naciente están “pateando la escalera”, tal como, según las acusaciones de List y muchos de sus contemporáneos en Estados Unidos, lo hizo Gran Bretaña a mediados del siglo XIX”.

LAS LEYES DE KALDOR

La idea es presentar evidencia sobre el cumplimiento de las leyes de Kaldor y a partir de allí explicar la baja tasa de crecimiento económico del país con respecto a sus vecinos. Por supuesto, este no es un llamado al proteccionismo de vieja data, ni siquiera a transitar por los senderos ya caminados y que únicamente condujeron al desencanto. Sin embargo, es dudoso que en el 2019 la sociedad colombiana sea una nación moderna, si sencillamente se deja que opere la ventaja comparativa y no se utiliza, por lo menos en algún momento, una mejor “escalera”.

Como lo expreso Kaldor en su artículo seminal: “la hipótesis que intento examinar es que las rápidas tasas de crecimiento económico están asociadas con tasas rápidas de crecimiento del sector secundario de la economía –principalmente el sector de las manufacturas– y que esto es un atributo de una etapa intermedia del desarrollo económico: es la característica de la transición de la “inmadurez” a la “madurez”. Sin más preámbulos, estas son algunas de las leyes de Kaldor o de crecimiento endógeno:

Existe una fuerte relación de causalidad que va del crecimiento del producto manufacturero al crecimiento del PIB. Existe una fuerte relación positiva entre el crecimiento de la productividad en la industria manufacturera y la tasa de crecimiento del producto.

Kaldor consideraba que la correlación era significativa y no obedecía al simple hecho de que la producción industrial hiciera parte del PIB. Suscribió dos razones para sostener su ley. La primera tenía que ver con la reasignación de recursos subutilizados en el sector primario o de servicios. Donde existía desempleo disfrazado o subempleo y más baja productividad, aumentaba la producción sin reducir la oferta de los otros sectores. La otra razón es la existencia de rendimientos estáticos y dinámicos crecientes a escala en la industria manufacturera. Los primeros hacen referencia al tamaño óptimo de la empresa (la producción a gran escala), mientras los segundos están asociados a los procesos de aprendizaje en el oficio y a las economías externas, producto de la especialización industrial. Estos últimos son los sustantivos, pues su naturaleza macroeconómica convierte al sector industrial en el motor del crecimiento.

La encrucijada en que se encuentra el régimen político de crecimiento colombiano, expresada por un mediocre crecimiento, una contrarreforma agraria, un proceso de paz que otorga privilegios a sectores ilegales y un deterioro en los indicadores de cambio estructural y distribución del ingreso obligan de alguna manera a reflexionar nuevamente sobre el papel de la industrialización, ya no sólo como “motor de crecimiento”, sino también como la base para la construcción de una sociedad moderna y civilizada.

Por ahora “es suficiente decir que si un país ignora el desempeño de su sector manufacturero lo hace bajo su riesgo; primero deben sentarse los fundamentos para que el sector manufacturero prospere. Se requiere un crecimiento balanceado entre agricultura e industria y entre crecimiento interno y el sector de bienes comercializables si se busca evitar los problemas de balanza de pagos”. La evidencia empírica a nivel internacional parece dar respaldo a las leyes de Kaldor y a la advertencia del profesor Thirlwall, por lo menos, en los ejemplos más recientes de éxito económico como lo son China y los NIC. Al fin y al cabo, como lo reconoció el profesor Stern en un número especial del Economic Journal donde se le requirió hacer una predicción sobre el desarrollo de la teoría económica para los próximos 100 años. Allí escribió: “Yo podría esperar un resurgir del interés por el trabajo de Kaldor, incluyendo su énfasis sobre los rendimientos estáticos y dinámicos de escala. Hasta ahora solamente un aspecto muy limitado de lo que tenía en mente Kaldor ha sido capturado por las nuevas teorías del crecimiento”. Tal vez el mayor obstáculo al crecimiento sostenido sea esa exuberante costumbre de la tecnocracia colombiana a reemplazar las cifras por los argumentos, olvidando los “fundamentales” de la teoría pura.

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