Archivo particular

 

 

 

A producir pitahaya

Un banco de germoplasma con accesiones de pitahaya amarilla, seleccionadas por sus buenas características morfológicas, morfoagronómicas, citogenéticas y moleculares es el resultado preliminar de un proyecto adelantado por investigadores de la UN en Palmira. Multiplicar estas accesiones aumentará la productividad y competitividad de los productores de pitahaya en Colombia.

Laura M. Fuertes Sánchez,
Unimedios

Con el propósito de combatir los problemas que enfrentan los productores de pitahaya en el país, nació el proyecto ideado por investigadores de la Universidad Nacional en Palmira para aumentar la productividad de este fruto, que se sitúa como uno de los recursos más promisorios en términos de diversificación de cultivos, y que está incluido en el plan de desarrollo del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR).

Actualmente, según la Unión Temporal de Productores de Pitahaya, Propitahaya, existen 400 productores a nivel nacional de este fruto, con cultivos que superan las 700.000 plantas y producción actual de 1.550 toneladas/año.

El objetivo de los investigadores que conforman el Grupo de Investigación en Recursos Fitogenéticos Neotropicales, Girfin, es profundizar en el conocimiento genético y fitoquímico de la pitahaya en Colombia y, de esta manera, contribuir al fomento de su cultivo, generar valor agregado, organizar los materiales de siembra e incrementar el mercado interno y externo.

Trabajo de campo

El grupo investigador, conformado por profesores y estudiantes de pregrado y posgrado de la UN en Palmira y otras universidades, recorrió 26 fincas ubicadas en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Risaralda, Santander y Valle del Cauca. En esos lugares recolectaron el material –accesiones cultivadas de pitahayas– que posteriormente se evaluó en laboratorio. También se recolectaron accesiones posiblemente silvestres o parientes de la especie en Cauca, Huila y Valle.

Dentro de las pruebas adelantadas, se realizó la caracterización morfológica, que se refiere a particularidades externas de las plantas, pero que se deriva de características genéticas. Fueron evaluados aspectos morfoagronómicos de la producción, como peso del fruto, volumen de pulpa y pH, entre otros, y los puramente fisicoquímicos, que estandarizan la especie y garantizan su uso para consumo en fresco o procesamiento.

En el trabajo investigativo también se incluyó un componente citogenético y molecular, caracterización que ayuda a identificar la diversidad o variabilidad genética que existe dentro de esos materiales de pitahaya.

“La prueba de laboratorio permite determinar los materiales que tienen mejor comportamiento agronómico, más resistencia a enfermedades o patógenos, plagas, aspectos de suelo y climáticos. Con base en todos estos resultados se escogieron las accesiones que hoy se ubican en el banco de germoplasma de la UN en Palmira”, manifestó la profesora Creucí María Caetano, líder del proyecto.

En las pruebas fitoquímicas se están identificando algunos metabolitos secundarios que, en términos de pigmentos, pueden ser útiles en la industria de alimentos, además de fitoalexinas, elementos relacionados a resistencia de la planta a algún ataque de patógenos. “Estamos buscando plantas con alto índice de fitoalexinas y otros metabolitos, interesantes para la industria”, según el investigador Felipe Otálvaro, doctor en Fitoquímica y asesor en el proyecto.

El trabajo de los investigadores consiste en incrementar la calidad, la productividad y por ende el precio de la pitahaya, mejorar los ingresos capitales y aumentar el movimiento comercial en las regiones (venta del producto, compra de insumos agrícolas, reducción en los costos de transporte y empaques y aumento de las exportaciones).

“Las accesiones seleccionadas posteriormente serán multiplicadas por vía convencional o por cultivo in vitro. Las distribuiremos entre los productores para que siembren y evalúen en sus fincas”, afirmó Creucí Caetano.

Necesidades a resolver

Sobre las dificultades que afrontan los cultivadores de pitahaya actualmente en Colombia, la profesora Caetano explicó que hoy por hoy el principal cliente de los productores de pitahaya y de frutas en general es un centro de acopio de la ciudad de Bogotá. Estos reciben el 90% del producto, y desde allí lo distribuyen en grandes volúmenes a almacenes de cadena, exportadores, tiendas y supermercados.

“Son estos compradores quienes fijan los precios de compra y venta de la fruta, con gran perjuicio para los productores y consumidores y alta rentabilidad para los intermediarios”, aseguró la profesora Caetano, doctora en Ciencias Biológicas.

Respecto a las empresas exportadoras de fruta, la profesora Caetano aseguró que “estas hacen pedidos de acuerdo con los estándares que se manejan a nivel internacional. Los productores en forma minuciosa cumplen estas especificaciones y hacen los despachos en forma oportuna. Sin embargo, las empresas jamás realizan el pago al productor en un tiempo menor a 60 días, ni los precios pagados al productor guardan relación con los precios de colocación de la fruta en los mercados internacionales”.

Los agricultores se esfuerzan por cultivar un producto de exportación –esto es, mayores costos de producción– sin recibir a cambio el valor que justifique su trabajo. Por ello, el proyecto busca entregarles accesiones con características agronómicas sobresalientes, debido a que la mejora de los cultivos en las fincas se traduce en ganancias socioeconómicas y en mayor calidad de vida.

Los productores

Para competir en los mercados, fortalecer la capacidad de negociación y mejorar sus condiciones socioeconómicas, los productores de pitahaya se han agregado a través de asociaciones como Asoppitaya, Corpitaleng, Coopital y la Unión Temporal Propitahaya.

Leonardo Fabio Pérez, técnico de Asoppitaya, habló sobre la aplicabilidad de los resultados del proyecto: “Nos abre nuevos horizontes y mercados, y brinda valor agregado a los materiales por ser más resistentes y productivos”. Para William Santiago, agricultor

miembro de Asopitahaya, este proyecto le aporta al gremio una oportunidad de mejorar la producción, a través de variedades mejoradas y resistentes a enfermedades que atacan nuestros cultivos. Además de empezar a generar de alguna manera protocolos para el cultivo de pitahaya, inexistentes hasta el momento, situación que ha afectado en gran parte los porcentajes de producción.

Es así como hoy, después de dos años de trabajo, la UN en Palmira cuenta con un Banco de Germoplasma con más de 100 accesiones de pitahaya, las cuales podrán ser el inicio de un trabajo de mejoramiento de un cultivo realmente promisorio para el país, y sobre el cual muchos investigadores enfocan sus esfuerzos.

Así mismo, la UN en Palmira, además del actual, está ejecutando dos proyectos más encaminados a mejorar los procesos agroindustriales de la pitahaya, tal como cosecha, poscosecha y transformación, y el corte y empaque de este fruto, todos dirigidos a remediar problemas ya identificados del cultivo.

Visitar

Visitar

Videoespecial

 

Publicación de la Unidad de Medios de Comunicación -Unimedios- de la Universidad Nacional de Colombia.

PBX.: (1) 316 5000 ext. 18108 - 18106 Fax: (1) 316 5232 • Correo electrónico: un_periodico@unal.edu.co
Universidad Nacional de Colombia
Carrera 45 N° 26-85 - Edificio Uriel Gutiérrez
Bogotá D.C. - Colombia
Gobierno en LíneaAgencia de Noticias UN
PBX: 3165000
webmaster@unal.edu.co

Aviso Legal - Copyright