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UNP No.57
Título : Marquetalia: el mito fundacional de las Farc
Autor : Eduardo Pizarro Leongómez
Sección: Documento
Fecha : Mayo 9 de 2004

La creación de las Farc-EP se remonta a 1966, siendo el grupo insurgente de mayor antiguedad en América Latina.

Marquetalia: el mito fundacional de las Farc

Un error estratégico de las élites colombianas o el paso natural hacia la resistencia armada por el poder político. Dos argumentos que explican el origen de las Farc y la permanencia del conflicto en Colombia desde hace 40 años.

Eduardo Pizarro Leongómez*

Hace cuarenta años, en 1964, se llevaron a cabo las operaciones militares contra las regiones en las cuales se refugiaron los núcleos guerrilleros comunistas que enfrentaron la brutalidad oficial en el período de La Violencia. Estos núcleos, acogidos a la política de paz del primer presidente del Frente Nacional, Alberto Lleras Camargo, a su turno se habían negado a abandonar las armas, transformándose, como en la época de la amnistía del general Gustavo Rojas Pinilla, en 1953, en organizaciones de autodefensa campesina. El ciclo autodefensa - guerrilla móvil - autodefensa - guerrilla móvil, iniciado en 1949 cuando la dirección comunista hizo un llamado a "organizar la autodefensa en todas las regiones amenazadas por ataques reaccionarios", culminaría con el nacimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) a mediados de los años sesenta.

¿Cuál fue el origen de estas operaciones militares? En encendidos discursos en el Congreso de la República, el líder conservador Álvaro Gómez Hurtado venía denunciado desde 1961 la existencia de 16 "repúblicas independientes" que escapaban al control del Estado y en las cuales, según su retórica reaccionaria, se estaban construyendo unas zonas liberadas. Se trataba, ante todo, de Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero, Sumapaz y la región del Ariari. Ante esta presión, el presidente conservador Guillermo León Valencia tomó la decisión de exterminar a sangre y fuego estos enclaves comunistas. Como consecuencia del ataque militar, las autodefensas se transformaron en guerrillas móviles mediante la creación del llamado inicialmente Frente Sur (1964), dos años más tarde, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

El ataque a Marquetalia constituyó el núcleo central del discurso leído -sin la presencia del jefe máximo de las Farc, Manuel Marulanda Vélez- por el comandante Joaquín Gómez, en el inicio de las negociaciones de paz fracasadas en San Vicente del Caguán. Un solitario y desconcertado Andrés Pastrana tuvo que escuchar en silencio una larga diatriba contra esta lejana agresión militar que se convertiría con el tiempo en el mito fundacional de las Farc.

La sigla EP de las Farc simboliza el paso de la resistencia defensiva a la ofensiva total hacia la toma del poder político.

¿Laso o Lazo?

El 27 de mayo de 1994 se inició la operación militar contra Marquetalia con un importante contingente bajo el mando del coronel Hernando Correa Cubides, comandante de la VI Brigada, con sede en Ibagué. Este dispuso de la totalidad de los helicópteros con que contaban en ese entonces las Fuerzas Armadas, de compañías del Ejército especializadas en la lucha de contrainsurgencia, de grupos de inteligencia y localización (GIL) formados en la Escuela de Lanceros de Tolemaida y, finalmente, de aviones de combate T-33. Un descomunal esfuerzo militar.

Uno de los debates más agudos en la historiografía colombiana ha girado en torno a la denominación exacta este plan militar. ¿Se llamó Plan Laso o Lazo? Aún cuando el debate gira en apariencia en torno a una letra (s ó z), las implicaciones son obviamente más profundas. Para las Fuerzas Armadas, el proyecto fue elaborado por la propia institución castrense y se denominó Plan Lazo, dado que se trataba de "enlazar", de llevar a cabo un cerco militar para desactivar las regiones de influencia comunista. Esta postura ha sido defendida con pasión por el general Álvaro Valencia Tovar, uno de los protagonistas de la toma de Marquetalia. Para sus críticos, en especial de izquierda, el proyecto se llamó, por el contrario, Plan Laso (en razón de su denominación en inglés, Latin American Security Operation) , debido a que el ataque a Marquetalia se habría inscrito en un proyecto contrarrevolucionario global para toda América Latina agenciado desde Washington.

¿Quién tiene la razón? A la vez ambas partes y ninguna. Como ha mostrado Dennis Rompe, hubo en efecto un plan Laso para América Latina diseñado en Washington en el marco de la política de contrainsurgencia posrrevolución cubana que impulsó el gobierno de John F. Kennedy con la Alianza para el Progreso. Este proyecto global se "españolizó" bajo el nombre de Lazo en la también llamada Operación Soberanía contra Marquetalia y el resto de los enclaves comunistas. En otras palabras, Laso con 's' fue el diseño estratégico elaborado por los expertos del Departamento de Defensa en Washington y Lazo con 'z' fue la adaptación táctica en el terreno de batalla realizada por el Estado Mayor del Ejército Nacional.

¿Un error estratégico?

Las Farc-EP han continuado con su estrategia de aterrorizar a las poblaciones civiles, cometiendo de manera recurrente actos de terrorismo, señaló el último informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

¿El Plan Lazo (o Laso) constituyó un error estratégico de las élites colombianas, en la medida en que sirvió de detonante para la emergencia de las Farc, como sostuvo Manuel Marulanda en el discurso que nunca pronunció en San Vicente del Caguán? Al respecto, existen dos lecturas encontradas.

Por un lado, quienes afirman que la emergencia de las Farc no se hubiese producido en efecto si no se hubiese llevado a cabo el ataque contra Marquetalia. Las autodefensas campesinas de influencia comunista se habrían mantenido como tales y, probablemente, con el correr del tiempo se hubieran extinguido lentamente. Esta es la opinión, por ejemplo, del historiador Pierre Gilhodès, quien sostiene que "no es exagerado concluir que en Colombia, desde el punto de vista estrictamente militar, se inventó el enemigo en nombre de una respuesta continental (.) La inspiración vino del exterior en esta ofensiva ideológico-militar de comienzos de los sesenta. Se presionó sobre un presidente débil para tener en la cúspide militar a un oficial de nuevo corte, apto para aplicar una teoría gemela y complemento de la Alianza para el Progreso" . Gilhodès se refiere al general Alberto Ruiz Novoa, comandante del Batallón Colombia en la Guerra de Corea, la cual introdujo al Ejército colombiano, que se hallaba inmerso en una guerra civil interna, en la lógica de la Guerra Fría. Con lo cual pasamos -según los conocidos términos de Francisco Leal Buitrago- de un Ejército de "adscripción bipartidista" a un Ejército de "adscripción anti-comunista".

Por otro lado, están los que sostienen lo inevitable del nacimiento, tarde o temprano, de las Farc, dado que ya existía en el seno del Partido Comunista (PC) las tesis para justificar su nacimiento. En efecto, desde el IX Congreso del PC celebrado en 1961 se había aprobado la tesis de la "combinación de todas las formas de lucha revolucionaria". En la resolución política se subrayaba que "la revolución puede avanzar un trecho por la vía pacífica. Pero, si las clases dominantes obligan a ello, por medio de la violencia y la persecución sistemática contra el pueblo, este puede verse obligado a tomar la vía de la lucha armada, como forma principal, aunque no única, en otro período. La vía revolucionaria en Colombia puede llegar a ser una combinación de todas las formas de lucha". Una de las particularidades de Colombia en el contexto de América Latina fue el nacimiento temprano de guerrillas inspiradas por un partido de izquierda, con amplia antelación a la revolución cubana. Como vimos, los núcleos iniciales emergen a principio de los años cincuenta y, el Partido Comunista, ante los cambios de la situación política (Gustavo Rojas, Alberto Lleras) lanza la consigna de transformar las guerrillas móviles en autodefensas campesinas, pero, bajo ninguna circunstancia, la desmovilización y la entrega de armas. Esta tradición de lucha armada sería la base para la transformación del movimiento agrario en fuerza guerrillera, tras el ataque a Marquetalia.

Este punto es todavía objeto de discusión entre los historiadores y analistas del fenómeno guerrillero en Colombia. Lo cierto es que, más allá de si el nacimiento de las Farc estaba o no inscrito en la lógica del desarrollo histórico el Partido Comunista, el cerco militar contra Marquetalia le sirvió a la incipiente organización para crear un poderoso mito fundacional. Todavía hoy, el órgano de expresión de las Farc se denomina Resistencia , a pesar de que en la histórica VII Conferencia de esta organización, celebrada en 1982, se le añadió a la sigla Farc la significativa sigla EP (Ejército del Pueblo), para simbolizar el paso de la resistencia defensiva a la ofensiva total hacia la toma del poder político.

Según este mito, las Farc no surgieron por iniciativa propia, sino como resultado de una agresión externa. El movimiento guerrillero incipiente no habría sido quien le declaró la guerra al Estado, sino, por el contrario, fue el Estado quien le declaró la guerra a las organizaciones agrarias comunistas, las cuales se vieron obligadas a defender su vida mediante las armas. El discurso de Manuel Marulanda en San Vicente de Caguán se inscribe en la lógica propia de esta lectura de la historia.

Mediante este mito histórico, las Farc buscaron siempre desligarse del resto de grupos guerrilleros de la época, las llamadas "guerrillas de primera generación" (Epl y Eln), las cuales habrían surgido con base en la iniciativa política de sectores de clase media urbana radicalizadas. Frente al voluntarismo y al foquismo guevarista, las Farc aparecían como el resultado de una agresión del Estado contra la población campesina. Mediante la construcción de esta visión sobre sus orígenes remotos, las Farc han construido y recreado su justificación histórica, con total autonomía de los cambios que se han producido tanto en el ámbito internacional (el fin de la Guerra Fría), como en el interno (la Constitución de 1991 y la apertura democrática).

Hace cuarenta años...

Así, pues, tras 40 años de los hechos trágicos de Marquetalia, el conflicto armado continúa. Se trata de uno de las confrontaciones armadas más antiguas del mundo. Solo tres conflictos le disputan a Colombia el triste récord de la longevidad: la confrontación por el Cachemira entre la India y Pakistán (1947), la guerra entre Israel y Palestina (1948) y la guerra de secesión en Birmania (1960).

Marquetalia es leída por algunos como el inicio de una gloriosa historia de luchas armadas de carácter revolucionario. Para otros, como un grave error histórico de las élites colombianas que ha ensangrentado al país sin pausa ni tregua desde hace ya cuatro décadas. El debate y la herida siguen abiertos.

* Investigador del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri) de la Universidad Nacional de Colombia.
The Past as Prologue: A History of U.S. Counterinsurgency Policy in Colombia , 1958-1966, Carlisle, Strategic Studies Institute, 2002.
"El Ejército colombiano analiza la violencia", en Gonzalo Sánchez y Ricardo Peñaranda (eds.), Pasado y presente de la violencia en Colombia , Bogotá, p. 317.