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UNP No.63
Título : Las partículas elementales del cosmos : nuevas luces
Autor : Nelly Mendivelso, Unimedios
Sección: Investigación
Fecha : Septiembre 12 de 2004

Las partículas elementales del cosmos : nuevas luces

Con una investigación situada en la frontera del conocimiento científico, por primera vez fue otorgado el premio Alejandro Escobar en el área de física teórica. El galardonado, un apasionado por el cosmos y sus unidades esenciales, es investigador de la Universidad Nacional sede Medellín.

"Que el mundo sea de tres dimensiones, o la interacción gravitacional `nos mantega pegados al piso´ son misterios que sólo la fìsica puede ayudar a dilucidar", dice Luis Alberto Sánchez Duque.
Fotografía Oficina de Comunicaciones y Divulgación UN.

Nelly Mendivelso, Unimedios

Quizá, no son muchos quienes, con apenas ocho años, se han dejado maravillar por la armonía de la naturaleza, y menos quienes en un intento por descifrar las ecuaciones inventadas por la mente humana para describir los fenómenos ocurridos en el universo, se han aventurado a explorar las partículas elementales, que como bloques diminutos, edifican el mundo material.

Luis Alberto Sánchez Duque, profesor asociado de la Escuela de Física de la Universidad Nacional sede Medellín, es uno de los pocos colombianos que sí lo ha hecho. Por eso después de casi 34 años dedicados a la física teórica, logró desarrollar cuatro nuevos modelos derivados de la simetría 3-31 relacionada con la física de partículas elementales que construyen el universo, incluso los seres vivos.

Hasta el momento la ciencia había reportado tres modelos derivados del estándar que, aunque deficiente, explica las interacciones de las partículas elementales a través de tres fuerzas: el electromagnetismo, las fuerzas nucleares fuertes y débiles. Después de diez años de vigencia de la simetría 3-31, Sánchez Duque diseñó cuatro modelos matemáticamente consistentes y ceñidos a las restricciones experimentales, que al igual a los elaborados por otros físicos, buscan explicar por qué los quarks ud , el electrón y el neutrino electrónico, así como los correspondientes quarks y leptones de la segunda y tercera familia, dan lugar al número total de grupos de partículas existentes elementales existentes en la naturaleza.

Un estudio "situado en la frontera del conocimiento en física, en el campo de las llamadas Altas Energías", según el concepto del jurado que lo eligió como uno de los ganadores del premio en Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, adjudicado por la Fundación Alejandro Ángel Escobar. Reconocimiento otorgado, por primera vez luego de 49 años de existencia del certamen, al área de física teórica.

Un cuento para toda la vida

Para este Ph.D en Física, dilucidar los interrogantes planteados durante siglos sobre la interacción de aquellas partículas minúsculas que componen la materia, ha sido una pasión ligada a la cosmología. Ciencia tímidamente descubierta por él desde los ocho años, cuando en las tardes, luego de elevar cometa y jugar "partiditos" de fútbol con sus amigos, un tanto cansado visitaba a su tío el matemático de la Universidad Nacional, Darío Duque, para deleitarse con sus fórmulas y teoremas. "No entendía nada pero me seducía lo que escribía", recuerda el físico, con la misma claridad con la cual reconoce que fue él quien motivó su primer contacto con la ciencia cuando le regaló el libro Secretos del cosmos , su abecé para decantar lo imaginado sobre el universo y enterarse de la fantástica existencia de las galaxias.

"Cuando se es niño todo es como un cuento", comenta con cierta sonrisa, pero el "coco" de la física la experimentó en quinto bachillerato, cuando conceptos como el de energía, paradójicamente, no tocaron la fibra sensible de su entendimiento, y luego de varias frustraciones se encontró en la biblioteca de su colegio, el Liceo Antioqueño, con La física aventura del pensamiento , un libro de Albert Einsten que lo sacó de la incomprensión, lo sedujo mostrándole la cara bella de esta ciencia y lo "impulsó" a estudiarla durante toda la vida.

Desde 1977 comenzó su carrera profesional en la Universidad de Antioquia con un recorrido histórico desde los pitagóricos, pasando por la Edad Media, hasta llegar a la física moderna, y terminó en 1983 con un trabajo de grado sobre electrodinámica estocástica. A finales de ese mismo año se vinculó como docente de la Universidad Nacional sede Medellín, desde donde "dio rienda a suelta" a su interés por la interacción de las partículas elementales y perfiló su tesis de maestría hacia el rompimiento espontáneo de la simetría de dichas partículas en el modelo estándar.

Entre galaxias, música y deportes

La cosmología y la astrofísica nunca dejaron de rondar su cabeza. Menos cuando tuvo la oportunidad, en 1989, de trabajar al lado del profesor Remo Rufini, presidente del Centro Internacional para la Astrofísica Relativista con sede en la Universidad de la Sapiensa en Roma, Italia. Allí lo soñado se hizo realidad y como discípulo de autoridades mundiales en la materia, entre quienes también estaba el premio Nobel de Física ya desaparecido, Chandrasekar, y Lucio Maiani, "uno de los constructores del famoso modelo estándar", pudo realizar una investigación, financiada por la Comunidad Económica Europea, sobre la formación de galaxias, un tema "del que aún queda mucho por decir", comenta el profesor de la sede Medellín.

Asumiendo la teoría según la cual el universo comenzó con una violenta explosión en donde espacio, tiempo y materia eran uno sólo, se piensa que existieron perturbaciones en la densidad, donde a medida que el universo se fue expandiendo, tenían la suficiente masa para colapsar, por atracción gravitacional, con otros objetos. El desarrollo de dichas perturbaciones, paralelo a la formación galaxias, es un proceso aún desconocido. Lo que Sánchez Duque y el grupo de investigadores italianos intentaron explicar, era si "asumiendo que la llamada materia oscura presente en el universo está hecha de neutrinos con masa distinta de cero, una de sus propiedades, la degeneración, tenía alguna influencia importante en la evolución de las perturbaciones". Se encontró que no se generaban cambios drásticos.

Otro de los asuntos estudiados con detalle es el dilema de qué se formó primero: la galaxia o el agujero negro ubicado en su el centro, pues existe la posibilidad de que haya sido primero el agujero negro el que atrajo materia y dio lugar a la galaxia durante el origen explosivo del universo.

Mientras se resuelve la disyuntiva, Luis Alberto Sánchez, reconoce que además de la ciencia, en su vida cotidiana la música y el deporte son sus otros deleites. La primera le viene a la memoria como una profunda frustración, pues lamenta "no haber tenido la disciplina suficiente para aprender a interpretar algún instrumento". Sin embargo, "por falta de impulso", nunca ha dejado de complacer su gusto escuchando sinfonías, cantatas, sonatas, y cuanto repertorio de la música clásica pueda encontrar. De su espíritu deportivo se refiere aún con interés, eso, sin olvidar que fue integrante del equipo de gimnasia olímpica del Liceo Antioqueño en bachillerato, y de la Universidad de Antioquia durante el pregrado. Este gran deportista evoca la única vez que compitió: "ocupé el cuarto lugar en salto al caballete, sólo que éramos cuatro los competidores".

Hoy, cien por cien inclinado hacia la ciencia, le preocupa la falta de una masa crítica de investigadores y de grupos en el país, que consoliden una comunidad científica con estándares internacionales. "A Colombia le ha hecho falta una cultura investigativa" lamenta, al tiempo que destaca el esfuerzo de universidades como la Nacional por promover investigación científica de alto nivel.